Las Choapas, Ver.

Juan Manuel Jiménez García.
Para la cultura mexicana, la figura de la madre es casi sagrada, y aunque al paso de los años se ha desvirtuado un poco este emblema de la familia, todavía se venera, se respeta y se honra a la mamá.
En el municipio de Las Choapas el rol de la madre ha ido cambiando a lo largo de los años, gracias a la lucha de muchas mujeres valientes, este género se ha ido emancipando en todos los aspectos, hasta alcanzar puestos importantes en todos los ámbitos de la vida, dejando atrás el pensamiento machista de que las mujeres solo eran para estar en la casa.
El 10 de mayo es una fecha importante para las familias veracruzanas, muchas madres serán festejadas en este día, sus hijos las llevarán al mejor restaurant, recibirán regalos, escucharán las mañanitas y serán tratadas como unas reinas, al menos por un día, pero también en este día tan importante, habrá madres que saldrán a trabajar porque son el sostén de la familia, y aquí les presentamos tres casos.
MADRE VALIENTE
Josefina Pérez Morales de 45 años de edad, madre soltera que se dedica a la venta de tortillas hechas a mano, masa y pozol, nos cuenta que el 10 de mayo es un día como otros, ya que desde temprano tendrá que empezar a trabajar, como lo hace desde que su pareja decidió abandonarla con sus tres hijos.
“Mi trabajo es desde las 5 de la mañana, a esa hora tengo que poner a cocer el maíz para que esté listo a las 7, de ahí nos venimos a este puesto, donde trabajamos hasta las tres de las tarde, y esto lo hago de lunes a sábado, ya que los domingos lo ocupamos para ir a la iglesia”, dijo.
Nos cuenta que por vivir en el rancho, casi no tiene la costumbre de festejar el 10 de mayo, y que a pesar que tiene tres hijos, casi no recibe regalos: “La verdad que no recibo regalos, tampoco me llevan a comer a los restaurantes, pero eso no me importa, ya que lo que deseo todo los días, es que mis hijos estén bien y no les falte nada”.
Nos cuenta que cuando se separó del padre de sus hijos, la situación era difícil, ya que él no se hizo responsable de los gastos.
Explicó que “Gracias a Dios, con el trabajo en este puesto, logré sacarlos adelante, ahora dos de ellos están casados y ya me hicieron abuela, ahora solo me queda mi hija de 17 años, que es la que me ayuda y me acompaña, y que también acaba de terminar su preparatoria y estamos pensando donde estudiará la carrera”.
Josefina es una mujer sencilla, que nos dice que ser madre es una gran responsabilidad, y que por eso siempre aconseja a sus hijos a que se porten bien y estudien, no se queja del trabajo que realiza, al contrario dice sentirse agradecida con la oportunidad de tener un trabajo.
Antes de despedirnos, le preguntamos que si tiene pensado rehacer su vida de pareja, esto fue lo que contestó; “por el momento no, estoy asistiendo a una iglesia cristiana y he aprendido que es mejor esperar el tiempo de Dios, tengo fe, que Él, me mandará a la persona correcta, en el tiempo correcto”.
Josefina, vende tortillas en un puesto semifijo de metal, donde paga al mes 1200 pesos de renta, ella es la que sustenta el hogar que tiene con sus hijos, sin hacer alarde de nada, es una gran madre.
MADRE Y POLICÍA.
Minerva Salto Aguilar, de 36 años de edad, combina sus actividades de mamá con su trabajo de policía, que a decir de ella misma, la apasiona desde 12 años, tiempo en la ingresó a las filas de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP).
Madre de tres hijas mayores, una de ellas ya la hizo abuela, al igual que Josefina, tuvo que pasar por situaciones difíciles para poder sacarlas adelante, ya que su pareja falleció desde hace varios años.
Sobre el festejo del día de las madres, nos cuenta que regularmente se la pasa trabajando y que los únicos festejos ya siendo madre, es en las corporaciones policiacas donde ha trabajado.
Dijo que, “Mi trabajo de policía me apasiona, es cierto que le dedicas mucho tiempo, pero también por medio de este empelo, he recibido muchas satisfacciones como son estos días, donde mis superiores siempre nos han festejado y hemos recibido muchos regalos, y espero que para este 10 de mayo no sea la excepción”.
Cuando habla de sus tres hijas, sus ojos desprenden un brillo particular, y señala sin titubear que si le dieran a escoger, pediría que fueron estos mismos hijos; “ser madre ha sido la experiencia más hermosa de mi vida, cada hijo es especial, es diferente, y ellos son el motor de mi vida”.
Minerva, manda un mensaje a las futuras madres y para aquellas que ya lo son, pero por diferentes circunstancias, su relación con su pareja no funcionó; “Yo les diría que nunca se den por vencidas, que luchen con todas sus fuerzas para sacar adelante a los hijos, que trabajen horadamente, que no escojan lo fácil, porque nosotras somos ejemplo para nuestros ellos”.
Salto Aguilar se define como madre y policía, y que de las dos cosas se siente orgullosa.
VENDEDORA DE FLORES.
Hilaria Palma Ramos de 50 años de edad, vende hierbas y flores en los alrededores del parque y en algunas colonias, a pesar que sus ropas y calzado son humildes, también trabaja para subsistir por cuenta propia, tiene dos hijos mayores que ya están casados y que a pesar que la ayudan, no es suficiente para todas sus necesidades.
Nos cuenta cómo festeja este día, que para muchas madres es especial, nos dice que se reúne con la familia para convivir un rato; “Tenemos como costumbre preparar mole, porque aunque yo soy la festejada, todavía mi madre esta con vida y también la tengo que felicitar, no acostumbramos a dar regalos y en vez de eso, preferimos el respeto y cariño de los hijos”.
Comenta que también asistirá a la fiesta que tiene preparado el ayuntamiento, ya que le queda cerca; “yo vivo en la colonia Aviación, cerca del campo La Cadena, y ahí estoy cerca para ir un rato, y ojalá me lleve un regalo”.
Hilaria, después del 10 de mayo, volverá a seguir vendiendo sus ramos de albahacas, ruda y rosas, pero siempre preocupada por sus hijos, aunque se acuerden muy poco de ella.
La figura de la madre siempre estará presente en la sociedad mexicana, donde los expertos la han considerado pieza fundamental para toda familia.
Una vez un reconocido ministro religioso, dijo: QUE LO MAS PARECIDO AL AMOR DE DIOS, ES EL AMOR DE MADRE


















