Kevin, el niño que lucha contra el cáncer termina su primaria

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Juan Manuel Jiménez García.

Las Choapas, Ver.

Sentado en la fila del grupo “C” de sexto grado, ataviado con un pantalón y saco negro, haciendo juego con una camisa en color melón se encontraba Kevin Del Carmen Hernández Cárdenas, el niño de 12 años, que a lo largo de varios años ha luchado contra el cáncer y que en esta dura batalla ha perdido una pierna.

Nervioso, sudando y de vez en cuando sujetándolas gafas que cubrían sus ojos, Kevin esperaba el momento de ser llamado a la mesa de presídium, donde recibiría su certificado de primaria, su padrino, que se encontraba a su lado, lo animaba y en la conversación que tenían, le brindaba palabras de ánimo para este momento.

La maestra que llevaba la ceremonia, anunciaba que los siguientes estudiantes que pasarían con los invitados de honor, serían los compañeros de Kevin, este guerrero se levantó de su silla ayudado por sus muletas, porque todavía no se acostumbra a la prótesis de su pierna izquierda que le fue colocada en el estado de Guanajuato.

El trayecto entre el lugar donde se encontraba Kevin y la mesa donde sería entregado su documento eran alrededor de 30 metros, esa distancia la camino lento pero orgulloso, erguido, a sabiendas que a pesar de todas las adversidades, cumplía otra de sus metas, que no se ha detenido, pese a que su enemigo, el cáncer, le ha arrebatado una de sus extremidades.

Las personas que se encontraban en el salón de eventos de los trabajadores jubilados de la Sección 26, y que conocen la historia de este pequeño gigante, guardaron silencio, en algunos rostros las emociones no se podían contener y lágrimas resbalaban por las mejillas de muchos asistentes.

Kevin subió los 5 escalones del estrado, fue el primero de su grupo en recibir su certificado de primaria, los maestros de la escuela Hermanos Flores Magón lo felicitaban y lo invitaban a seguir con sus estudios.

Después de recibir sus papeles, no podía faltar la tradicional foto, la primera gráfica fue con su padrino, Juan De Dios Lamas Salas, después de eso se funde en un fuerte abrazo con su madre, caricia que duro varios minutos, en silencio los dos, con los ojos cerrados, afirmando que uno cuenta con el otro.

Quisimos respetar ese momento de intimidad, antes de hacerles unas peguntas, mientras tanto los demás compañeros de escuela recibían sus certificados.

Un poco más tranquilo, nos acercamos para felicitarlo y preguntarle qué sentía en ese momento, tranquilo, como siempre ha sido nos contestó lo siguiente:

“Hola, gracias por todo”.

Su madre que se encontraba a un costado, respondió que era un reto más cumplido, a sabiendas que hay muchos todavía.

Kevin ya decidió que estudiará en la Escuela Secundaria Técnica número 40, donde ya cuenta con su preinscripción.

LA HISTORIA.

En junio del año 2017, Kevin jugaba a la pelota con sus vecinos, un resbalón ocasionó que su rodilla golpeara en contra del pavimento, nadie imagino que ese golpe lo llevaría a estar a días que le cortarán su pierna, a pesar de las molestias que sentía no le tomó importancia y siguió con su vida normal.

Pero el destino le tenía una mala jugada a Kevin y, de nueva cuenta, en un partido de futbol su rodilla volvió a resentirse, y esta vez el dolor no lo dejaría, al día siguiente le amaneció hinchada y con un color inusual.

Este fue el inicio de un calvario para toda la familia, pero sobre todo para su valiente madre que ha tenido que sacar el carácter para que Kevin pueda recibir atención médica.

Después de este incidente, le recomendaron que lo llevara con un huesero, porque según tenía la rodilla desviada, pero esto no mejoró la situación de Kevin y para el mes de agosto, su rodilla le empezó a crecer, de nueva cuenta con los doctores, le realizaron diferentes exámenes cuya conclusión fue que padecía un tipo de tumor maligno.

Para esto, ya recibía atención médica en el Hospital del Niño en la ciudad de Villahermosa, Tabasco, donde también los ayudaban con los medicamentos, pero después de varios meses de andar con doctores, la economía de la familia de Kevin empezaba a sufrir los estragos, ya que la madre de este niño es sola y fue abandonado por el papá de Kevin antes que cumpliera el año.

Vania Hernández, mamá de Kevin, trabaja vendiendo refrescos y cervezas en el campo de futbol de La Sabana, negocio que le heredó su padre pero debido a los gastos que ha tenido con los viajes a diferentes ciudades para los tratamientos de su hijo, pide la ayuda de los ciudadanos con los gastos que se generan por esta situación.

Finalmente, en el mes de agosto, y después de esperar que el tratamiento diera resultado, la pierna izquierda de Kevin fue amputada.

La mañana de un martes, alrededor de las 10:00 horas, Kevin ingresaba a una de las salas de operaciones del Hospital del Niño en la ciudad de Villahermosa, Tabasco, su madre Vania lo acompañó hasta donde se lo permitieron, la despedida fue un apretón de manos y una mirada que decía todo.

Fueron 5 largas horas que duró la cirugía, tiempo que le pareció eterno a la familia y a los amigos que se dieron cita en este nosocomio de la capital tabasqueña, unos oraban, otros con un rosario, pedían que el Creador del universo interviniera en esta operación y que todo saliera bien, en algunos momentos lagrimas escurrían en las mejillas de la madre de Kevin, pero se mantenía firme y preparada para lo que venía.

Por fin, pasadas las 15:00 horas, la puerta que da al pasillo de los quirófanos, se abrió para informar que la operación de la pierna de Kevin había sido sin complicaciones, los familiares pidieron permiso para verlo, pero solo se lo concedieron a su madre, que sacando fuerzas de flaqueza, buscó la cama donde yacía su hijo, todavía bajo los efectos de la anestesia.

No hubo palabras, solo la decisión de Vania de cuidarlo y de salir adelante, de nueva cuenta tomó la mano de su hijo y la apretó, esta vez fue más fuerte la caricia. Kevin fue trasladado a su cama donde pasara una semana en recuperación, ya despierto, platicó con su familia, se mostraba tranquilo, aunque con pena por no tener ya su pierna izquierda, pero confiado que con la ayuda de todos sus amigos de Las Choapas, conseguir una prótesis para hacer su vida normal.

Hoy Kevin cuenta con su prótesis, gracias a una fundación tabasqueña que donó el dinero, de igual manera, ha contado con la ayuda del gobierno municipal, planteles educativos y personas altruistas, que han hecho posible que la vida de este guerrero sea un poco más llevadera.

Hoy, Kevin, siguió caminando a pesar que no cuenta con una pierna, hoy subió escalones para recibir su certificado de primaria, hoy se dio cuenta que no hay obstáculos que no puedan ser superados con el amor de la familia.

Felicidades Kevin.

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