Por El Bicho Politicón

La percepción es el primer conocimiento de una cosa por medio de las impresiones que comunican los sentidos, lo cual nos puede llevar a errores garrafales… sucede a menudo que conoces a alguien que te parece buena persona, pasa el tiempo y te clava la puñalada por la espalda, la percepción de “buena persona” cambia radicalmente a “traición”.
En la vida pública es algo común que existan “lobos vestidos de ovejas”, en la colonia no falta la “vecina metiche”, la que anda de casa en casa llevando y trayendo las nuevas noticias, de las que todos estamos al pendiente, en ocasiones hasta la llamamos para que nos dé el “informe” del día.
Hay veces en que la percepción te la ganas a pulso, por ejemplo Bartlett, el candidato a dirigir la CFE, nadie niega que el tipo tenga toda la experiencia del mundo en cuestiones de la administración de la cosa pública o que desde su rompimiento con el sistema se ha dedicado a defender la industria energética de este país… nada de eso cuenta.
La percepción que tenemos del señor Bartlett es que hizo que se cayera el sistema para dar paso al fraude electoral que le quitó el triunfo al ingeniero Cárdenas en el 88, nadie le quita el estigma de que es parte de la “mafia del poder” por más que López Obrador ya lo haya “purificado” y diga que es el ideal para el puesto propuesto.
A remar contra la “percepción” pues.
Así como a Peña lo va a perseguir para toda su vida la percepción de que es un corrupto, ignorante, superfluo y demás linduras que se acumulen en la semana, a Bartlett nadie le quita la etiqueta de nefasto.
Pues eso.

















