Por El Bicho Politikón

Amor, dinero y salud son de las cosas más solicitadas para cerrar el año y como deseos para cruzar el umbral del tiempo, claro, de hacer dieta ni hablar, pero no hablemos de cosas tristes.
Son tres cosas que si fuéramos serios y realistas serían muy fácil de obtener, de hecho, a menudo ya las poseemos pero vamos tras quimeras, tras la felicidad efímera, desechable, explosiva…
Siempre andamos deseando lo que no tenemos, lo que nos deja insatisfechos e infelices… lo que me recuerda uno de los libros que más me gustan de la Biblia: Eclesiastés…
Hay un tiempo para todo
3 Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
2 un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; 3 un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir; 4 un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto; 5 un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas; un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse; 6 un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir; un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar; 7 un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser; un tiempo para callar, y un tiempo para hablar; 8 un tiempo para amar, y un tiempo para odiar; un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.
En fin, para Dios los tiempos son exactos.
Vaya esta pequeña reflexión para desearles a todos mis lectores un excelente año 2019.
Pues eso.

















