Autoridades chinas acusan a Washington de realizar operaciones digitales encubiertas entre 2023 y 2024.

El gobierno chino acusó formalmente a Estados Unidos de haber llevado a cabo un ciberataque dirigido contra su Centro Nacional de Tiempo, una institución clave para la infraestructura tecnológica y científica del país. Las autoridades aseguran que las acciones se realizaron de manera sistemática y con tecnología sofisticada.
Según los reportes oficiales, entre 2023 y 2024, agencias estadounidenses habrían desplegado al menos 42 herramientas de ciberataque altamente especializadas con el objetivo de infiltrarse en redes internas del centro. China considera estas acciones como una amenaza directa a su seguridad nacional.
El ataque también habría tenido como blanco un sistema crucial de sincronización temporal que opera a nivel nacional. Esta red es fundamental para la operatividad de distintos sectores, incluidos el transporte, las telecomunicaciones y la defensa, según explicaron expertos en ciberseguridad.
Beijing ha calificado estos hechos como una agresión tecnológica grave que viola normas internacionales sobre el uso responsable del ciberespacio. Además, llamó a la comunidad internacional a condenar este tipo de actividades y a trabajar por una regulación global más estricta.
Hasta el momento, Washington no ha emitido una respuesta oficial ante las acusaciones chinas. Sin embargo, analistas anticipan que el incidente podría tensar aún más las ya deterioradas relaciones entre ambas potencias, especialmente en lo relacionado con temas tecnológicos y de defensa.
Este tipo de incidentes se suma a una larga lista de conflictos digitales entre China y Estados Unidos, en los que ambas naciones se acusan mutuamente de espionaje cibernético. La denuncia actual refuerza la narrativa de una “guerra silenciosa” en el terreno digital, con consecuencias geopolíticas cada vez más visibles.


















