Desechos convertidos en basura grave problema en zona norte de Veracruz

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Poza Rica, Ver., Cuando la ciudad todavía no ha terminado de recuperarse de los daños que le causaron las inundaciones del 9 de octubre, la basura amenaza con convertirse en un grave problema de salud pública, pues todos los desechos que los vecinos afectados quieren sacar de sus casas a costa de lo que sea aun no se han podido levantar para ser llevados a algún vertedero.

El lodo de lado a lado ha comenzado a generar olores fétidos que amenaza con traer focos de infecciones por la mezcla entre desechos y lo que trajo el agua salida del rio cazones.

La crisis en ciudades como Poza Rica está todavía muy lejos de resolverse. Basta ingresar a colonias como la Lázaro Cárdenas, la Morelos o la Infonavit Gaviotas para darse cuenta de que sigue habiendo calles con densas capas de lodo que llegan a la altura de la rodilla, y pilas de desechos que nadie acierta a acomodar en algún sitio.

Ana Hilda Reyes tiene su casa en la colonia La Floresta, cuyos vecinos realizaron hace unos días un bloqueo de vialidades para exigir que las autoridades entren ya a sacar la basura.

Los pobladores incluso contrataron por su cuenta una retroexcavadora particular –a un costo de 2 mil 500 pesos la hora–, pero la magnitud del desastre es tal, que prefirió no ingresar, cuenta la mujer.

“¡Estamos desesperados, porque así no podemos avanzar! Varias vecinas no han podido sacar sus cosas y el olor ya es muy fuerte”, dice con angustia Ana Hilda, quien hace unos días tuvo una infección en el ojo, luego de que le cayó lodo mientras hacía labores de limpieza.

Érika Vázquez, también habitante de La Floresta, señala que los lugareños se vieron obligados a instalar una barricada en la calle, hecha con basura, para evitar que el lodo siga invadiendo algunas casas, porque si no se retira el líquido contaminado, “es imposible que haya más higiene. ¡Viera el mosquero que hay!”.

Habitante del fraccionamiento Óscar Torres Pancardo, resienten los fétidos olores a lodo podrido ya el tiradero de basura que se habilitó hace algunos días en el campo de futbol del Andador Hidalgo, “es un foco de infección, “Da tristeza y da coraje, porque nosotros tenemos limpiecitos los campos, y que vengan y destruyan… ¡llevamos años trabajando aquí!”, dice el hombre, quien a duras penas se controla para no reprochar al marino que opera un trascabo bobcat que amontona los desechos.