La Selección Mexicana consiguió una victoria ajustada pero valiosa al imponerse 1-0 frente a Corea del Sur en un partido disputado con alta intensidad y pocos espacios claros de gol.

El único tanto del encuentro llegó por conducto de Luis Romo, quien definió la acción decisiva que terminó marcando la diferencia en el marcador. A partir de esa anotación, México supo manejar el ritmo del partido con orden defensivo y control en el medio campo.
Corea del Sur intentó reaccionar en distintos momentos del encuentro, especialmente mediante transiciones rápidas y presión alta, pero se encontró con una zaga mexicana bien plantada que evitó cualquier daño.
Con este resultado, el Tri suma tres puntos importantes y deja una imagen de solidez colectiva, aunque con margen de mejora en la generación ofensiva.


















