Lázaro Cruz García

Las Choapas, Ver.– Habitantes de comunidades cercanas al pozo Krem-1 denunciaron que, a casi cuatro meses del incendio registrado el pasado 5 de marzo, la contaminación presuntamente derivada de la emergencia ha comenzado a provocar la muerte de árboles, pastizales y otras especies de vegetación, mientras aseguran que no han recibido una respuesta contundente por parte de Petróleos Mexicanos.
Los afectados señalan que en localidades como Las Cruces, El Remolino, Las Mañanitas, Lindavista, Sarabia, La Guadalupe y el ejido Constitución, donde se ubica el pozo, es evidente el deterioro de la flora. Afirman que árboles de macuil, tanaice y guarumo, además de amplias extensiones de pastizales, se han secado por completo, una situación que, sostienen, comenzó después del siniestro.
Campesinos de la región aseguran que cientos de familias han resultado afectadas, no solo por la pérdida de vegetación, sino también por la incertidumbre sobre las posibles consecuencias ambientales y económicas que podría generar la contaminación en sus parcelas y áreas de pastoreo.
Los pobladores demandaron la intervención de las autoridades ambientales para realizar estudios técnicos que permitan determinar si existe una relación entre el incendio del pozo Krem-1 y la muerte de la vegetación, así como evaluar los posibles daños al suelo, al agua y al ecosistema.
Hasta el momento, Pemex no ha dado a conocer resultados de estudios que expliquen las causas del deterioro de la vegetación denunciado por los habitantes. Tras el incendio, la empresa sostuvo que el incidente se encontraba bajo control y que no representaba riesgo para la población ni para las zonas agrícolas cercanas; sin embargo, las comunidades continúan manifestando afectaciones y exigen acciones de remediación y reparación de daños.


















