Villa Cuichapa Moloacán Ver.-

Lázaro Cruz García
No hay nada que hacer, no hay nada que decir la moneda está en el aire las candidatas y candidatos están listos, el bombardeo en los medios de comunicación llegó puntual la guerra de estiércol que se tiran en la redes sociales es el arma principal de los seguidores de todos los bandos.
Esta campaña dejará dividida a la familia y a los amigos y más de uno saldrá peleado, pero el consejo es no lo hagan, no tomen tan a pecho esta elección, porque mientras ustedes se pelean en las altas esferas políticas se divierten, conviven y se hermanan como si no se dijeran nada en la contienda política; el ejemplo es el cumpleaños del político Diego Fernández de Ceballos donde estuvieron personajes de todos los partidos políticos.
Lo hemos dicho muchas veces la política es un negocio y quizás el más lucrativo, porque si no lo fuera, nadie quisiera ser autoridad, nadie quisiera ser presidente municipal o diputado.
Dejen que los medios de comunicación hagan su trabajo, ellos viven de la publicidad y de los políticos, así como el político vive de los ciudadanos, hagamos de esta elección una historia, quienes están en las redes sociales en su mayoría jóvenes tendrán la sabiduría de votar por quien ellos quieran, la carretera de la navegación tiene muchos datos de los candidatos para que se puedan formarse un criterio propio.
A nuestros amigos de Las Choapas, Villa Cuichapa, Moloacán, Agua Dulce, Villa Allende, Nanchital, El Túnel, Ixhuatlán del Sureste, el Pollo de Oro Tlacuilolapan y demás comunidades que conforman el distrito XXX, ténganse confianza y voten por su candidato al que ustedes consideren el mejor: los candidatos prometen mucho es cierto y lucran con la necesidad de muchos, ahí tiene usted cuantos políticos utilizan a los más desprotegidos y necesitados para después exhibir fotografías, entregándoles una cobija o una despensa, eso es lucrar con la necesidad.
Así que comprobado está en que “El problema es que la política es un negocio y no un servicio” y todos pensamos al revés cuando nos ponen una frase que dice “estoy para servirte”, no es cierto están para servirse.
















