A diferencia de otros años, la tecnología es uno de los riesgos que pueden afectar no tan solo la vida matrimonial, sino también la relación con los hijos.
Se han incrementado los casos de desintegración familiar, como consecuencia de la falta de comunicación y convivencia. La Directora del Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) Arcelia Arce Arenas, comentó que las rupturas matrimoniales, inician con pequeños detalles y que pueden pasar desapercibidos por la pareja, pasando a veces hasta años en darse cuenta que están perdiendo esa comunión, siendo la rutina, el estrés, problemas en el trabajo, factores que van creado el que la persona se vuelva individualista.

“En nuestra cultura actual hay una tendencia al individualismo como estilo de vida y estos daños son evidentes, reflejándose en nuestra sociedad, en las familias hay un incremento de divorcios, violencia familiar, adulterio, hijos rebeldes, suicidios, delincuencia juvenil, deserción escolar, todo esto como consecuencia de la falta de comunión”, explicó.
Mencionó que a diferencia de otros años, la tecnología es uno de los riesgos que pueden afectar no tan solo la vida matrimonial, sino también la relación con los hijos.
Considero que los videojuegos, las redes sociales y la televisión por cable, de no tener un control y uso adecuado, pueden causar fracturas en la comunicación con las personas cercanas y fomentan el individualismo y egoísmo dentro de las relaciones interpersonales.
“El uso desmedido de la tecnología, causa adicción a un mundo virtual al estar deambulando en la información y actividades de las personas en el grupo fomentando actitudes antisociales, como el chisme.
Pertenecer a una red social no es sinónimo de productividad, fomenta el ocio, las empresas pierden gran cantidad de productividad en sus empleados, estudiantes se ven afectados sus calificaciones y personas como amas de casa, profesionales descuidan sus responsabilidades por la adicción a las redes sociales” dijo.
Recomendó tener un tiempo establecido para checar sus correos electrónicos y las redes sociales, para no estar activos todo el día en la tecnología o las redes sociales.
Además de que se evite tener en la recámara y de sus hijos dispositivos electrónicos.
“Cuando estén llegando a casa, cada integrante de la familia, como regla minimicen el uso de sus dispositivos electrónicos. A los hijos limítelos a un determinado tiempo solamente para usar dispositivos electrónicos, aliente su creatividad y la convivencia familiar.
Cuando esté en reuniones sociales con amigos, evite mirar sus dispositivos electrónicos y mucho más evite estar texteando o tuiteando. De manera terminante, tenga la contraseña de cualquier red social de sus hijos para supervisar lo que ven en las redes sociales”, acotó.
Del mismo modo, aseveró que: “cuando se tenga algo que decirle a su cónyuge, o a sus hijos, evite decírselos en las redes sociales, es mejor decirlo en persona, esto le quitara la obsesión de estar en la red”, finalizó.


















