Suman más de mil 600 muertos por terremoto en Birmania

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El violento sismo, con epicentro en la ciudad de Sagaing, también afectó a la vecina Tailandia donde ajustan 10 víctimas mortales.

Más de 1.600 personas han perdido la vida en Birmania debido al devastador terremoto de magnitud 7,7 que sacudió la región el viernes 28 de marzo de 2025. El violento sismo, con epicentro en la ciudad de Sagaing, también afectó a la vecina Tailandia, donde se sintió con gran intensidad en Bangkok, a unos 1.000 kilómetros del epicentro.

El temblor ocurrió a primera hora de la mañana y fue seguido por una fuerte réplica de magnitud 6,4, que luego fue revisada a 6,7. La magnitud y la poca profundidad del sismo han sido factores clave para la gran devastación registrada en la región, con derrumbes de casas, edificios, puentes y centros religiosos, lo que ha elevado el temor a que el número de víctimas continúe aumentando.

La ciudad de Mandalay y sus alrededores, que cuentan con una alta densidad poblacional, han sido particularmente afectados, con más de 90 personas atrapadas entre los escombros de un edificio de doce pisos en la ciudad. Las autoridades locales han reportado hasta el momento 1.644 muertes y 3.408 heridos. La Cruz Roja y otros equipos de rescate están trabajando en la zona, pero las operaciones se ven complicadas por el cierre del aeropuerto de Mandalay y las condiciones de infraestructura precarias en el país.

Birmania, que atraviesa una grave crisis política desde el golpe de Estado de 2021, ha declarado el estado de emergencia en las seis regiones más afectadas por el sismo. A pesar de los esfuerzos de rescate, el país se enfrenta a una grave crisis humanitaria, ya que su sistema de salud ha sido severamente golpeado por la guerra y la inestabilidad política.

El presidente de la junta militar, Min Aung Hlaing, ha solicitado ayuda internacional y ha extendido una invitación a “cualquier país” y “cualquier organización” para que brinden asistencia ante la magnitud de la tragedia. La comunidad internacional ha respondido, aunque las dificultades logísticas y la situación política del país dificultan las operaciones de ayuda.

El terremoto ha dejado en evidencia las vulnerabilidades de Birmania, un país ya golpeado por el conflicto, y ha puesto de manifiesto la urgencia de una respuesta global ante esta catástrofe humanitaria.