El Centro de Detención de Brooklyn es conocido por albergar a figuras clave del narcotráfico y el crimen organizado internacional.

Fuentes cercanas al caso confirmaron que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, será internado en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, en Nueva York, tras arribar a territorio estadounidense la tarde del sábado 3 de enero, poco después de las 16:00 horas.
La prisión federal, conocida por albergar a figuras de alto perfil vinculadas al crimen organizado, será ahora el lugar donde Maduro compartirá espacio con algunos de los narcotraficantes y criminales mexicanos más notorios de las últimas décadas.
Entre los reclusos que han pasado o permanecen en el MDC se encuentra Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, cuya llegada a Estados Unidos estuvo rodeada de controversia. De acuerdo con versiones oficiales y una carta atribuida al propio capo, Zambada habría sido secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, como parte de una traición interna orquestada por Los Chapitos.
La Fiscalía estadounidense detalló que Zambada fue engañado para asistir a una reunión política en Sinaloa, donde fue privado de su libertad, sedado y trasladado en una avioneta hacia Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico.
Otro de los nombres que resalta es Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, señalado durante décadas por el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena. Caro Quintero fue entregado a Estados Unidos en 2025 como parte de un operativo conjunto que incluyó la extradición de más de 50 criminales de alto perfil.
La lista también incluye a Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, líder de Los Caballeros Templarios, acusado por las autoridades estadounidenses de delitos relacionados con narcotráfico y terrorismo, así como de operar redes de influencia política y criminal en Michoacán.
Finalmente, en la cárcel federal de Brooklyn también se encuentra Naasón Joaquín García, exlíder de la iglesia La Luz del Mundo, sentenciado por abuso sexual. En años recientes, fiscales estadounidenses lo han vinculado con una presunta red criminal transnacional que habría utilizado la estructura religiosa para cometer delitos sexuales y financieros de manera sistemática.


















