Bellas y emprendedoras

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By Angeliss Zazil

Historias de éxito

Las hermanas Domínguez, son unas personas honestas y trabajadoras, muy amables y siempre alegres, al momento de llegar a su comedor, siempre te contagian de su buen humor.

Siempre recuerdo a mi mamá haciendo tamales de elotes, y diciéndome: -Aprende hija, si aprendes a hacer las cosas te servirá mucho en el futuro.

A los ocho años, iba a vender los tamales que mi mamá hacía, después, ella también empezó a hacer pay de piña y queso, y junto a mis hermanos Fidel y Minerva salíamos a vender también.

He admirado siempre la visión que tuvo mi mamá, porque siempre preparó sus deliciosos tamales, sus ricos pays, los inigualables helados de yogurt, las crujientes hojuelas, y me enseñó a mí y a mis hermanos la manera de preparar todo ello, aunque ella (QEPD) ya no está con nosotros, siempre nos dió las armas para que fuéramos personas de bien.

Por muchos años vendimos por las calles en un triciclo, un tiempo nos quedamos vendiendo en un lugar fijo junto al mercado, y mi papá también vendía con nosotros.

Pero un día, mi mamá enfermó y aunque Fidel, Dani y yo seguíamos vendiendo, no era suficiente para cubrir todos los gastos médicos. Para esta época, mi hermana Minerva llevaba doce años trabajando en un comedor de antojitos.

Con la experiencia que mi hermana Minerva tenía, ella decidió abrir su propio comedor, en donde mis hermanos y yo seriamos colaboradores. Y así poder solventar los gastos de la enfermedad de mi mamá. Nuestra Villa es un lugar donde habiendo tantos habitantes, seguro conseguiríamos muchos clientes que quisieran degustar nuestros antojitos. Al final como bien lo dice el dicho, «el sol sale para todos».

Fue una gran decisión, pensar en hacer nuestro propio negocio, mi hermana siempre tuvo la firme idea de que haríamos todo para que funcionara, a veces el miedo a pensar que no funcionará detienen a muchos, pero eso no nos detuvo, si hay miedo, hay que hacer las cosas con miedo, y así iniciamos en el corredor de la casa, recuerdo que una vez, el viento se llevó el techo, sin embargo, eso no nos detuvo.

Esta es la magnífica historia de todas las aventuras como vendedora que Amanda Domínguez nos comparte, a lado de sus hermanos, Minerva, Daniela y Fidel (QEPD).

Cuando Minerva decide hacer su propio comedor, se enfrentó a diversos comentarios, algunos un poco negativos, al saber que sería un negocio de antojitos y ella había trabajado por muchos años en un comedor similar, pero yo en lo personal, admiro la valentía de salir de una zona de confort, donde tranquilamente ella dedicaba su vida a trabajar, y hay personas que nunca se atreven a dar ese gran paso, no atreverse a tener un negocio por miedo al fracaso, déjame decirte, que el fracaso es parte del éxito.

Amanda recuerda las épocas en donde iba a vender después de ir a la secundaria, y describe su adolescencia como una hermosa época, en donde al andar por las calles vendiendo, pudo conocer muchísima gente buena y amable.

Las hermanas Domínguez, son unas personas honestas y trabajadoras, muy amables y siempre alegres, al momento de llegar a su comedor, siempre te contagian de su buen humor.

A través de este medio, las hermanas Domínguez, me pidieron, comunicarte, que agradecen de todo corazón su preferencia.

El comedor de «Antojitos Domínguez», está ubicado a unos pasos del Salón de usos múltiples, en donde encontrarás:

• Antojitos en general (empanadas, tostadas, plátanos fritos, etc)

• Hojuelas

• Flan, gelatinas

Pedidos al 9231051114.

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