Por El Bicho Politicón

El 16 de octubre salieron de Honduras, para el sábado estaban en la frontera de Tucúm Uman-Ciudad Hidalgo… eran miles que esperaban entrar a México como paso obligado en su búsqueda del sueño americano.
Aquél amontonamiento de gente parecía que iba a acabar en tragedia hasta que se vio que cedía la reja que contenía miles de esperanzas… los migrantes hondureños podían continuar su largo caminar.
Cabe señalar que la ‘invasión’ hondureña a México no fue bien vista por muchos, esos mismos que ven a los migrantes venezolanos como héroes a los hondureños los ven como criminales… la eterna doble moral de los alienados con el sistema. Migrantes buenos y migrantes malos.
México tiene antecedentes de dar refugio al necesitado, que las políticas neoliberales han dejado prácticamente en el olvido, pero allá a mediados de los años treinta del siglo pasado, miles de españoles salvaron la vida al llegan a nuestro país, es los 60 y 70, cientos de sudamericanos encontraron el refugio mexicano y en el los 80, miles de guatemaltecos cruzaron la frontera huyendo del aniquilamiento…
La crisis humanitaria en la región, causada principalmente por políticas impuestas desde las cúpulas del poder económico, tiene en la miseria a millones de personas, cínicamente, esos mismos nos dicen que veamos al régimen de Maduro y la miseria en Venezuela, pero para qué nos vamos tan lejos si a lo largo y ancho de nuestros países la pobreza extrema es lacerante…
Buscar el sueño americano puede costarles la vida, pero aun así se arriesgan a buscar, con las últimas fuerzas, la luz al final del túnel… quedarse en sus lugares de origen no los lleva a otra realidad que a la muerte por hambre, enfermedad y por las bandas de maras que reinan junto con las autoridades corruptas que solo velan por sus intereses.
¿Qué está mal cruzar fronteras ilegalmente?, pues sí, pero el hambre no ve líneas divisorias… por humanidad debemos apoyar a estos migrantes que buscan vivir…
Por cierto, lamentable la actuación del gobierno de Manuel Velasco y su partido.
Pues eso.

















