Las lesiones y la falta de ritmo marcaron su segunda etapa en el club, el delantero sumó solo cuatro goles y dos asistencias desde su regreso.

El regreso de Javier “Chicharito” Hernández a Chivas concluyó de manera inesperada y con un ambiente de fuerte inconformidad entre la afición. Un penal fallado ante Cruz Azul, en la liguilla del Apertura 2025, marcó la eliminación del Guadalajara y se convirtió en el punto final de la segunda etapa del histórico delantero con el club que lo vio nacer.
La vuelta del máximo anotador en la historia de la Selección Mexicana generó ilusión en la tribuna, pero el rendimiento en la cancha quedó lejos de las expectativas. Las constantes lesiones y la falta de continuidad impidieron que Hernández recuperara la contundencia que lo distinguió durante sus años en el futbol europeo, dejando una sensación de deuda deportiva.
Desde su retorno en el Clausura 2024, los números reflejan un aporte limitado: cuatro goles y dos asistencias en la Liga MX. Registros que contrastan con el rol protagónico que se le asignó al momento de su fichaje y con las aspiraciones competitivas del Rebaño Sagrado.
Tras confirmarse su salida, el atacante ha mantenido actividad en redes sociales. Un reciente video publicado en TikTok desató una oleada de críticas por parte de seguidores rojiblancos, quienes relacionaron su mensaje motivacional con el penal fallado en la fase decisiva del torneo, detonando comentarios cargados de frustración y reproche.
Pese al escenario adverso, Hernández no contempla el retiro inmediato. El delantero analiza opciones para extender su carrera, ya sea en la Liga MX o en el extranjero, con la intención de demostrar que aún puede competir al más alto nivel. Mientras tanto, Chivas busca cerrar el ciclo y avanzar en la reestructuración del plantel rumbo a los compromisos de 2026.


















