Un estudio de la UNAM permite observar depósitos activos de lava y mejorar la predicción de erupciones.

Investigadores del Instituto de Geofísica de la UNAM desarrollaron un método basado en inteligencia artificial para analizar dos de los tres depósitos de lava del volcán Popocatépetl, con el objetivo de comprender mejor su comportamiento.
La herramienta tecnológica permite procesar imágenes y datos geológicos en tiempo real, lo que ayuda a identificar cambios en la actividad volcánica y evaluar riesgos potenciales para las comunidades cercanas.
Según los científicos, este enfoque representa un avance importante respecto a la vigilancia tradicional, ya que automatiza la detección de anomalías y facilita la toma de decisiones en materia de prevención.
El estudio revela detalles sobre la distribución y densidad de los depósitos de lava, información que podría ser clave para anticipar flujos futuros y diseñar rutas de evacuación más efectivas.
Aunque todavía falta analizar el tercer depósito, los investigadores destacan que la inteligencia artificial permite optimizar recursos y reducir el margen de error en la interpretación de datos complejos del volcán.
Con estos avances, la UNAM refuerza su papel en la investigación y monitoreo de fenómenos naturales, aportando herramientas tecnológicas que combinan geofísica y análisis computacional para proteger a la población y comprender mejor la dinámica del Popocatépetl.


















