POR: LAZARO CRUZ GARCIA

XALAPA, VER. — Para los 212 alcaldes que asumieron el mando en Veracruz, la “luna de miel” administrativa tiene una fecha de caducidad legal: el 15 de marzo. Bajo la estricta vigilancia del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), este día marca el límite fatal para que los ayuntamientos entrantes presenten sus denuncias formales por irregularidades detectadas en el proceso de entrega-recepción. ¿Lo haran o seran complices?
En Veracruz, la ley no admite el “yo no sabía”. Si un alcalde no señala los faltantes en caja, la maquinaria chatarra o las obras fantasma antes de esta fecha, la responsabilidad administrativa y resarcitoria se traslada automáticamente a su gestión.
El ORFIS: El árbitro que no perdona
A diferencia de otros estados, en Veracruz el proceso de entrega-recepción está blindado por una normativa que exige un dictamen minucioso. Tras la firma de las actas de enero, los equipos jurídicos y las contralorías municipales han tenido semanas para “abrir los cajones”.
La narrativa de “nos dejaron las arcas vacías”, tan común en los discursos de las plazas veracruzanas, carece de valor jurídico si no se traduce en un expediente ante el ORFIS y, en su caso, ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
“El 15 de marzo es el muro de contención. El alcalde que no denuncie el daño patrimonial heredado, lo está adoptando como propio. A partir del 16 de marzo, cualquier observación de los auditores será cobrada a la administración actual”, advierten especialistas en derecho municipal.
Los tres frentes de la revisión en Veracruz
Las contralorías internas y los despachos externos contratados por los ayuntamientos están concentrados en tres focos rojos:
- Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS): Revisar que las obras reportadas como terminadas al cierre del año anterior no sean solo “cascarones” o, peor aún, inexistentes.
- Laudos Laborales y Deudas de Corto Plazo: El “dolor de cabeza” de los municipios veracruzanos. Si no se reportan las sentencias laborales pendientes, el nuevo presupuesto se verá comprometido sin posibilidad de deslinde.
- Bienes Muebles e Inmuebles: La desaparición de patrullas, camiones recolectores de basura y equipo de cómputo que suele ocurrir en el último trimestre de las administraciones salientes.
¿Qué sigue para los exalcaldes?
La presentación de la denuncia no es una sentencia inmediata, pero sí el inicio de un calvario legal para los funcionarios salientes. Una vez que el ayuntamiento entrante notifica al ORFIS y al Congreso del Estado, se activa la garantía de audiencia.
Los exalcaldes y sus extesoreros serán citados para comparecer. Si no logran solventar las observaciones, el ORFIS procederá con el fincamiento de responsabilidades administrativas, que pueden derivar en la inhabilitación o en denuncias penales por peculado y abuso de autoridad.
El dato en Veracruz: Históricamente, el ORFIS ha señalado que una gran parte del daño patrimonial en el estado no se castiga porque los alcaldes entrantes, por desconocimiento o “pactos políticos”, omiten presentar las denuncias en tiempo y forma, convirtiéndose en cómplices legales de sus antecesores.


















