Una mujer identificada como Zita Rousarova, Subsecretaria de Turismo del Estado de Chiapas, presuntamente se arrojó desde el Puente Belisario Domínguez hacia las aguas del Río Grijalva en Chiapa de Corzo. Esto ocurre después de que Rousarova fuera envuelta en un escándalo por utilizar un avión privado para realizar un viaje, lo que generó críticas por no alinearse con la austeridad del gobierno de la 4T.

La funcionaria de origen checo, que apenas hace unos meses llegó al cargo, se convirtió en el centro de la polémica luego de ser rescatada con vida tras arrojarse del puente Belisario Domínguez en Chiapa de Corzo. El hecho, de por sí trágico y alarmante, no puede separarse de la presión mediática y social que venía enfrentando en días recientes.
Rousarova fue criticada en redes sociales por presumir un viaje en jet privado de Monterrey a Cancún, evento que poco o nada tenía que ver con la promoción turística de Chiapas. En una administración que insiste en la “austeridad republicana”, el gesto fue un recordatorio brutal de la incongruencia: mientras se pide al pueblo apretarse el cinturón, una subsecretaria se da lujos que ni el propio gobernador.
No se trata de un caso aislado. A la funcionaria se le ha señalado también por mezclar su agenda oficial con actividades personales y familiares, incluso en giras de trabajo. Y lo que podría parecer anecdótico se vuelve más grave cuando el sector turístico del estado sigue sin mostrar resultados tangibles.


















