La amenaza más grande es el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG); los expertos prevén una tregua con el gobierno durante la justa mundialista.

“El Mundial 2026 es una gran oportunidad para que Jalisco se posicione ante el mundo como la sede más mexicana”, miles de aficionados que asistieron recientemente a un partido de futbol para alentar a México en Zapopan debieron pasar antes por un gran dispositivo que incluyó decenas de policías, detectores de metales, inhibidores de drones y perros buscadores de explosivos como parte de las medidas de seguridad que las autoridades preparan para la Copa del Mundo del próximo año.
Jalisco, donde se disputó el amistoso entre México y Ecuador el 14 de octubre, posee estadios de futbol con capacidad para 48 mil espectadores y albergará a cuatro partidos de la Copa del Mundo en junio de 2026. Pero también es la sede del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), posiblemente el más poderoso de México, con unos 19 mil miembros y operaciones en 21 de los 32 estados del país.
Con ocho millones de habitantes, Jalisco no sólo lidera las desapariciones con más de 14 mil casos, también está entre los primeros cuatro estados con mayor incidencia delictiva del país con una tasa de 234 delitos por cada 100 mil habitantes.
UN JUGADOR QUE NO COMPETIRÁ, PERO ESTARÁ PRESENTE
El CJNG, que la administración del presidente Donald Trump designó como organización terrorista a principios de este año, se ha consolidado como el grupo criminal más poderoso de México.
Se ganó su reputación con audaces ataques contra las autoridades, como el derribamiento de un helicóptero militar con una granada propulsada por un cohete y por intentar una espectacular emboscada al jefe de policía de la Ciudad de México.
Los expertos afirman que no ha habido una organización criminal tan poderosa en Jalisco desde fines de la década de 1980.
Hasta ahora las autoridades no han adelantado qué estrategia seguirán frente al CJNG durante la cita mundial, pero los analistas estiman que las fuerzas de seguridad podrían impulsar una “tregua” para evitar ataques contra los miles de turistas que visitarán el estado.
Esa tregua no implicará que los cárteles dejen de delinquir y que el crimen organizado aprovechará el evento mundial para “incrementar su actividad criminal” en los casinos, la venta de drogas al menudeo, el “turismo sexual” y la reventa de boletos. “Creo que van a disfrutar ellos mismos del Mundial y van a incrementar coyunturalmente sus ingresos”.
Las autoridades locales estiman que la Copa del Mundo generará mil millones de dólares para el estado y creará siete mil puestos de trabajo, muchos de ellos en los sectores del turismo y la construcción ya que el estado busca sumar 12 mil nuevas habitaciones de hotel antes de que comience el torneo.


















