La crónica de siete décadas del histórico Vin Scully

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Francisco Villalobos ofrece un repaso a los 67 años de carrera de Vin Scully, el mejor cronista deportivo de todos los tiempos en EE.UU.

El romance con el rey de los deportes del mejor cronista deportivo de todos los tiempos en Estados Unidos, comenzó cuando apenas era un niño.

“Bueno, por alguna razón, cuando tenia ocho años, escribí una composición en la primaria, para mis maestras, que eran monjas. Era sobre el querer ser un cronista. Por supuesto que siempre amé el béisbol. Crecí en Nueva York, y podía caminar de mi primaria, a los campos donde casi todos los días había un partido de béisbol. No tenía que pagar para entrar; existían dos organizaciones que invitaban a los jóvenes ir a los partidos. Así que esa fue la manera como comencé. Con el deseo de querer ser cronista y me funciono. Dios ha sido bueno conmigo”, relata el histórico cronista deportivo, Vin Scully.

Vin Scully
Vin Scully

Vin Edward Scully nació un martes 29 de noviembre de 1927 en Brooklyn, New York. Siendo apenas un becario universitario, narra como el Brooklyn Dodger, Jackie Robinson, rompió la barrera del color en las aquellas segregadas Grandes Ligas, aquel 15 de abril del 47, convirtiéndose así en el primer pelotero afroamericano en la historia del Major League Baseball.

Jackie Robinson
Jackie Robinson

Talento nato del universitario, que llama la atención del que en aquel tiempo, era la voz nacional del béisbol de las Grandes Ligas.

“Bueno, mi maestro fue Red Barber, él era el cronista número uno de Brooklyn, cuando yo llegue ahí. Antes de ello, escuchaba a grandes cronistas, como Ted Husing, Bill Stern y claro, Red Barber; lo cual solo abría aún más mi apetito por la profesión. Y me enamoré del rugido de la afición. Suma todo esto, y heme aquí!”, narra Scully.

Gracias a Red Barber, Scully es oficialmente contratado por los Dodgers en 1950 como cronista, a sus jóvenes 22 años.

Vin Scully 2

En 1953, a los 25 años de edad, narra su primera Serie Mundial.

Son 28 clásicos de otoño narrados; entre estos, protagoniza el primero, de los tres juegos perfectos que Vin Scully narraría en su carrera; y el único juego perfecto en la historia de las Series Mundiales: el de Don Larsen, el 8 de octubre de 1956.

Don Larsen

Volvería a narrar la perfección un par de veces más: El de Sandy Kophax en el 65 y el de Dennis Martínez en el 91.

Protagonizó la crónica del histórico cuadrangular del afroamericano Hank Aaron, el lunes 8 de abril del 1974, rompiendo la marca de los 715 home runs de Babe Ruth, en el antes segregado y racista, Atlanta, Georgia.

Inmortalizó el trágico error de Bill Buckner, primera base de las Medias Rojas de Boston, quienes, a un strike de romper la maldición de mas de ocho décadas del Bambino de 1918 y coronarse, al fin, campeones del béisbol; comienza el milagroso regreso de los Mets en la novena del sexto juego de la Serie Mundial en el 86.

Convirtió en prosa beisbolera el regreso improbable de los Dodgers, sobre los Atléticos de Oakland; en el primer juego del Clásico de Otoño en el 88. Serie que culminó con la primera y única coronación de los albicelestes, desde su llegada a Los Ángeles.

Nos contó 20 partidos sin hit ni carrera. Incluyendo el del legendario Toro de Etchohuaquila, en 1990.

Y como si el béisbol no fuera poco, también el destino le regaló a Scully la oportunidad de narrar el icónico pase de anotación, que comenzó la dinastía de Joe Montana aquel 10 de enero del 82, lo que la historia nombraría como “The Catch”, en aquella antesala del Súper Tazón XVI entre Vaqueros y 49ers.

the catch

Momentos iconos e históricos todos; inmortalizados con su voz que marcó el fin de la era del radio, enlazándola con la llegada de la TV y difíciles de elegir cual de todos estos momentos, fue el mejor.

“Bueno, eso es algo muy difícil de contestar. He sido muy fortuito en haber sido testigo de tantos grandes momentos. Tantos grandes partidos. Ya sea el ver como Hank Aaron rompía el récord de Babe Ruth. Ya sea ver como Sandy Cophax lograba un juego perfecto o Don Larsen lanzando un juego perfecto en plena Serie Mundial. A lo mejor uno de mis juegos mas emocionales, fue cuando Johnny Padres le gano a los Yankees en 1955, eso significó muchísimo al barrio de Brooklyn y definitivamente esto será inolvidable para mi. Así que puedes poner ese partido entre los mejores 5 partidos”, recuerda el cronista.

Aquel acabó siendo el último campeonato de los Brooklyn Dodgers; al convertirse, desde entonces, en los Dodgers de Los Ángeles.

brooklyn dodgers

A mediados de la presente temporada regular, Scully, decidió ponerle punto final a su carrera de 67 años.

Mas de 10 mil partidos narrados en una carrera que no concluye al final de la temporada regular, ni acompañando a los Campeones Divisionales Dodgers, que son favoritos en la presente postemporada, y tampoco en el último out de la Serie Mundial.

Vin escogió una fecha fundamental para él. Misma que el destino, como premio, le regaló.

Scully se despidió narrando 8 décadas a la fecha; de aquel viernes 2 de octubre de 1936, fecha cuando se enamoró del béisbol, observando desde la calle la batalla de Serie Mundial entre los Yankees y los New York Giants; comenzando así la relación de casi un siglo, que nació con un Yankees-Gigantes de hace 80 años, y que culminó, como los grandes, con el Dodgers vs. Gigantes de este domingo 2 de octubre del 2016.

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En 67 años de carrera, Vin Scully no solo ha sido la voz de un sinnúmero de Series Mundiales, sino que también ha sido testigo presencial de momentos veraderamente inolvidables en la historia del béisbol de las Grandes Ligas en ultimo siglo. Desde el rompimiento de la barrera del color, permitiendo a Jackie Robinson ser parte de los Brooklyn Dodgers; el juego perfecto de Don Larsen, en la Serie Mundial; como también cuando Hank Aaroon rompió el histórico récord de home runs de Babe Ruth y hasta un juego casi perfecto del Toro Valenzuela.

Pero quizás el capitulo que le hizo falta en una carrera de casi siete décadas, fue ser testigo presencial del rompimiento del maleficio de mas de 100 años de los Cachorros de Chicago, y verlos al fin coronarse campeones de las Grandes Ligas.

“La verdad no me interesa si me consideran un buen cronista. Prefiero que me recuerden como un buen hombre. Un buen esposo. Un buen padre y un buen abuelo. Si quieren también considerarme como un buen cronista, adelante. Se los agradeceré también”, afirma el cronista.

vin scully

El béisbol ha cambiado mucho en 67 años.

Para muestra, recordar que 25 centavos costaba un hot dog el día que Vin comenzó su carrera; 1.75 la entrada al Ebbetts Field, la primera casa de los Dodgers en Brooklyn; 430 mil 239 era la nómina total de aquellos Dodgers.

El pelotero mejor pagado, Joe DiMaggio, ganaba 100 mil dólares por temporada.

Los Dodgers, con todo y estadio, tenían un valor de 4.2. millones de dólares; hoy la franquicia supera los 2.6 mil millones de dólares, y su jugador mejor pagado, Clayton Kershaw, cobra 32 millones de dólares por temporada.

Dodgers

No obstante, hay valores que no cambian; que nunca caducan…

Enseñanzas de vida, que Vin Scully desea que los quien toman hoy la antorcha y la llevan rumbo a los próximos 100 años de la crónica deportiva, lo apliquen dentro y fuera del diamante:

“Bueno, lo único que yo pudiera decirles es que no tengan miedo el soñar. Puedes decir, ‘No, no voy a tener oportunidad’ o “es un sueño guajiro’. Pero quítate esto de tu mente. Atrévete a soñar y dar tu todo para alcanzarlo; porque por lo menos puedes decir, lo intenté. Si ni si quiera lo intentas, vivirás el resto de tu vida arrepintiéndote, y pensando en lo que pudo haber sido, si tan solo lo hubieras intentado. No te atrevas a renunciar a tus sueños”, concluye Scully.

vin scully

Antes de concluir, quisiera darle mi agradecimiento a un amigo. A mi mentor. Al profesional que le dio la voz a Vin Scully, en este reportaje. Me refiero a nuestro Vin Scully, el legendario Antonio de Valdés. Él, durante mi carrera de diez años, ha sido un guía, un amigo, no solo durante mi carrera periodística, pero también mucho antes que comenzara, al crecer viéndolo en la tele. Un dato que en lo personal no sabía, es que Antonio de Valdés tiene mas series mundiales que el mismísimo Vin Scully, y bueno quizás, no le tocó a Toño ver al primer afroamericano romper la barrera del color ni narrar aún un juego perfecto en Serie Mundial; sin embargo, estoy seguro que lo que sí ha logrado Antonio y lo ha hecho de manera muy digna, profesional e incomparable es darle una humanidad muy especial a esta profesión y poniendo en nombre de Mexico muy alto, tanto aquí en el Wrigley Field, como en cada rincón de este país.

 

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