Juan Manuel Jiménez García.

Las Choapas, Ver.
Ignacio Soriano, uno de los líderes taxista de la ciudad, señaló que se debe de tener mano dura en contra de los conductores que manejen alcoholizados las unidades de transporte público.
En entrevista con este medio, dejó en claro que, como gremio, no se permitirá que se siga manchando el nombre de los verdaderos chóferes de taxis; “Antes que nada, mandamos nuestras condolencias a las familias de las dos personas fallecidas, iremos de manera personal a estar con ellos y ofrecerles todo nuestro apoyo, y desde luego que condenamos este tipo de acciones por parte de los conductores, pedimos a las autoridades mano dura en contra de ellos, sea quien sea, porque no se vale que por unos paguen todos”.
Sobre quién se hará cargo de los gastos de los deudos, el líder taxista, indica que en ese aspecto no habrá problemas, porque el taxi 583 tenía seguro de cobertura total; “Aquí en este caso, creo que debe de haber negociaciones entre el concesionario, la compañía aseguradora y los familiares de los fallecidos, para que se llegue a un buen acuerdo, sobre todo que beneficie a esos niños que se quedaron desamparados”.
Lamentó la situación por la que atraviesa este gremio de los taxistas, ya que seguido hay informes que conductores andan trabajando en estado de ebriedad, “Nos hemos cansado de hacer una llamado a los concesionarios de taxis, que escojan bien a sus conductores, que pidan referencias, que no le entreguen la unidad al primero que la pida, pero estos han hecho oídos sordos y pues los resultados son los que ya todos conocemos”.
Nacho Soriano, como es conocido entre los taxistas, afirma que ya está cansado para estos asuntos, y que hace falta de manera urgente, un liderazgo verdadero para poner orden en el gremio ya que todos hacen lo que quieren.
Reconoce que el conductor venia en estado de ebriedad, y que los reportes que tiene, es que tenía horas que lo hacía en la unidad, ya que sus propios compañeros lo vieron en varios puntos de la ciudad y carreteras que conducen a otros municipios.
Por último, pedirán a las autoridades, tanto a la delegación de tránsito como a los cuerpos policiacos, una revisión a los compañeros que se encuentren laborando en la unidad en estado inconveniente, que sea llevado a un lugar donde se le pase la borrachera, que pague su multa administrativa y que la unidad, de igual manera, sea puesta a disposición de las autoridades correspondientes.


















