Por El Bicho Politicón

Desde el segundo debate, un enjundioso Pepe Toño Meade se ha lanzado a la ofensiva tomando el caso de Nestora Salgado como bandera, la acusación que le hace: secuestradora.
Para los que no sepan, Nestora fue comandante de la policía comunitaria en Olinalá, Guerrero y como parte de sus funciones, pues era poner en la cárcel a los delincuentes, mismos que ahora la acusan de secuestro.
En fin, pues resulta que fue detenida por el ejército y llevada a juicio… año y medio después es liberada por falta de elementos en su contra, por lo menos así dijeron los jueces argumentando que tenía la facultad de poner tras las rejas a los que la acusaban de secuestro.
En términos jurídicos siguen abiertos los procesos ya que existe una revisión a petición de la fiscalía de Guerrero, lo que no anula su derecho a ser candidata, ya que de aplicar esa premisa a todos los candidatos, el mismo Meade o Anaya no podrían estar en campaña ya que tienen abiertos juicios en su contra.
La estrategia de Meade, a fin de cuentas, es un balazo en el pie… no puede exigir que se bajen de la contienda por tener juicios en contra cuando él mismo los tiene, lo cual, por ley no es un impedimento por aquello de ‘presunción de inocencia’.
En caso extremo de que finalmente a Nestora, a Meade o a Anaya los declaren culpables de los delitos de que se les acusa, pues tendrán que dejar la contienda o, en su caso, seguir un proceso de desafuero de tener un cargo que lo amerite.
Finalmente, creo que Meade tiene a sus peores enemigos en sus consejeros de campaña…
Pues eso.

















