
Las Choapas, Ver.
Redacción.
Francisca Janeth es una mujer de 34 años de edad, padece de sus facultades mentales y es común verla deambulando por las calles de la ciudad, se queda a dormir en las bancas del parque central Benito Juárez o en las banquetas de algunos negocios, se ha vuelto parte del paisaje del primer cuadro de la ciudad.
En un principio su actitud era tranquila, y por eso los comerciantes del mercado y sus alrededores le regalaban alimentos, a pesar de su aspecto con poca higiene no se metía con nadie y se podía convivir con ella sin ningún problema, pero las cosas cambiaron y de un momento a otro se volvió agresiva.
Empezó con discusiones con las personas que se cruzaban por su camino, su aspecto que era antes de una joven tranquila a pesar de su enfermedad, se tornó agresiva y huraña, se colocó algunos tatuajes y percing en el rostro que le hacían verse retadora, pero a pesar de esos no había tenido ningún tipo de problemas.
Fue hasta hace apenas unos tres meses que se suscitó el primer conflicto con un paseante al parque central, en esa ocasión le arrebato un alimento que estaba consumiendo pero las cosas no pasaron a mayores, pero conforme pasaban los días su agresividad aumentaba y ahora los ciudadanos que estaban acostumbrados a ella, les daba medio topársela.
En algunas ocasiones andaba por las calles semidesnuda, ya era costumbre que realizará sus necesidades fisiológicas en lugares públicos, se tenía reportes de insultos y de hurtar alimento para comer, pero no había señales de agresiones malintencionadas por parte de ella, hasta este miércoles.
Alrededor de las 08:45 de la mañana, en la calle Miguel Negrete de la colonia Agraria Francisca Janeth amagó con un arma blanca que traía en sus sostén a un ama de casa, le colocó el cuchillo en la garganta y le exigió dinero para comprar unas medicinas ya que según ella tenía un fuerte dolor de cabeza.
Con miedo ante la amenaza que pudiera sufrir alguna lesión, la asustada mujer sacó dentro de sus ropas la cantidad de 20 pesos y se le entregó a su agresora, después de esto sin mostrar alguna preocupación se retiró del lugar rumbo al parque central.
La agredida todavía con el miedo a flor de piel acudió a su domicilio donde se los platicó a sus familiares, y ante el peligro que representa esta persona, pidieron a las autoridades hacerse cargo de ella, antes que suceda una desgracia que lamentar, ya que en dicho lugar transitan muchas personas que van a realizar sus mandados y niños y jóvenes que acuden a sus escuelas.
Francisca Janeth, aunque cuenta con familiares en esta ciudad nadie se hace cargo de ella, su madre le heredó un negocio de la cual no recibe ni un centavo, estuvo internada en un hospital psiquiátrico de la ciudad de Orizaba, ya que se le pronosticó que sufría de esquizofrenia desde los 17 años de edad.
Los amigos que la recuerdan señalan que era una joven como cualquier otra, pero al terminar su educación secundaria su carácter empezó a cambiar y con el paso de los años empeoró.



















