Las Choapas, Ver.

Juan Manuel Jiménez García.
En el marco de las actividades del paseo de la alegría 2017 celebrado los días sábado y domingo y en sustitución del carnaval que se suspendió por los hechos violentos que se han registrado en el municipio en los últimos meses, se aprovechó la ocasión para reconocer a las personas que han contribuido con un legado cultural en beneficio de la ciudad.
La noche de este domingo y entre un descanso de La Sonora Dinamita, agrupación musical que vino a clausurar las fiestas de la alegría, el H. Ayuntamiento a través de la 1ª Regiduría reconoció el trabajo, la dedicación para poner en alto el nombre de Las Choapas mediante la promoción de la cultura y los valores de esta tierra.
Fue así que de manos del alcalde Marco Antonio Estrada Montiel fue entregada una placa de reconocimiento al músico choapense Isaías Lara Anota y Roberto Palma Prieto, cronista de la ciudad.
El primer galardonado empezó su trayectoria musical desde pequeño allá, en el barrio de Tepito, su padre Isaías Lara Morales, al ver que su hijo tenía otras cualidades, decidió sacarlo de la escuela para que aprendiera música al lado de él, ya que se dedicaba a amenizar fiestas familiares y en ocasiones lo contrataban para tocar en algunas comunidades con el grupo de marimba que había formado.
Un factor importante fue el apoyo incondicional de su madre María Anota Fabián.
Hasta los 12 años tocó con su padre en la marimba “Clave de oro” como se consideró la marimba pequeña y posteriormente la marimba “Rayos del Alba”, que era la marimba grande de cuatro elementos, para alcanzar el instrumento de percusión, le colocaban un banquito pues era de baja estatura.
A los 13 años decidió probar con otros instrumentos y después de tocar varios de estos, el saxofón fue su preferido, fue tal la adaptación a este equipo de viento que marcaría su vida para siempre, fue así que su destreza con el sax le abriría las puertas para tocar con las orquestas de moda, como fue Águilas de México.
Con este grupo permaneció por más de 10 años, en ese entonces, por la necesidad de la orquesta, aprendió a tocar el piano, donde realizó sus primeros arreglos que lo dieron a conocer a nivel regional, pero su talento ya no lo detenía nadie y al desintegrarse la orquesta emigró a la ciudad de México donde tocó en los centros nocturnos de moda en esa época.
En su andar por el mundo musical, sus servicios fueron requeridos por las grandes orquestas y músicos como Juan Ravelo y Raúl Olivo, era la época dorada de los centros nocturnos en la ciudad de México.
Después de años de experiencia, su consolidación llegó en el año 1985, cuando fue invitado por un icono de la música tropical internacional, Lucho Argain que lo invitó a formar parte de la Sonora Dinamita, con esta agrupación llegó su consolidación y fue reconocido en varios países de Sudamérica y la Unión Americana.
En cuanto al Dr. Roberto Palma Prieto, médico cirujano de profesión, la cual estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con servicios por muchos años en el Hospital El Plan de Petróleos Mexicanos y Pedro Coronel.
Pero sin lugar a dudas su aporte cultural es documentar a través de crónicas, libros y demás medios, la evolución del municipio de Las Choapas, donde generaciones enteras han conocido su historia gracias al trabajo de Palma Prieto, sus colaboraciones en medios locales, regionales y nacionales lo han colocado como un referente de la historia del sur de Veracruz.
En el discurso de este evento que corrió a cargo del regidor 1º Fernando Álvarez Yamada, elogió la aportación de ambos personajes a la cultura del municipio, lo cual ha permitido que muchos jóvenes sean inspirados a través de sus trabajos a seguir sus pasos;
“Tenemos en este escenario a dos ciudadanos choapenses, ejemplos de que existe el talento entre nosotros, que no importa a que te dediques si lo haces para impactar a los demás, tarde que temprano tu esfuerzo se verá recompensado”
El público presente en la explanada del parque central Benito Juárez García agradeció el aporte de estos dos personajes con aplausos y porras.


















