CIUDAD DE MÉXICO – En un movimiento que ha cimbrado el tablero político nacional, el senador veracruzano Miguel Ángel Yunes Márquez solicitó este martes licencia para separarse de su cargo por tiempo indefinido, citando complicaciones de salud relacionadas con un padecimiento en la columna vertebral.

La solicitud, aprobada de manera expedita por el Pleno del Senado, ocurre en el marco de la discusión de la Reforma al Poder Judicial, donde el voto del legislador se perfilaba como la pieza clave para que el bloque oficialista lograra la mayoría calificada.
Un relevo marcado por la tensión
Minutos después de aprobarse la licencia, Miguel Ángel Yunes Linares, exgobernador de Veracruz y suplente de la fórmula, ingresó al salón de sesiones para rendir protesta. Su entrada fue recibida con vítores por parte de la bancada de Morena y sus aliados, mientras que los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) lo increparon con gritos de “traidor”.
“Miguel Ángel Yunes Márquez ha sido un luchador por la democracia, no un traidor”, defendió Yunes Linares desde la tribuna, en un discurso donde arremetió contra la dirigencia de su propio partido (PAN) por intentar coaccionar el sentido de su voto.
El factor decisivo para la Reforma Judicial
La incertidumbre sobre el paradero de Yunes Márquez durante las horas previas a la sesión alimentó especulaciones sobre un posible acuerdo con el oficialismo. Con este relevo, la oposición pierde un voto que se consideraba firme en el bloque del “no”, lo que facilitaría el camino para que Morena y aliados aprueben las modificaciones constitucionales propuestas por el Ejecutivo.
Puntos clave del conflicto:
- La Mayoría Calificada: El bloque oficialista necesita 86 votos; la ausencia o el cambio de bando de un solo legislador opositor cambia el destino de la reforma.
- Ruptura con el PAN: Marko Cortés, dirigente nacional del PAN, calificó el movimiento como una claudicación ante presiones judiciales.
- Postura de los Yunes: Yunes Linares no adelantó el sentido final de su voto en su primera intervención, pero dejó claro que no aceptará imposiciones partidistas.

















