‘Ayudó la CIA a Colombia a matar a líderes de las FARC’

0
718
The Washington Post |

Washington— Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, que tienen 50 años de antigüedad y que en algún tiempo fueron consideradas como la insurgencia mejor financiada del mundo, se encuentran en el punto más pequeño y vulnerable en décadas, debido en parte a las acciones encubiertas de la CIA que han ayudado a las fuerzas colombianas a eliminar a por lo menos dos docenas de líderes rebeldes, de acuerdo con entrevistas con más de 30 oficiales estadounidenses y colombianos, anteriores y actuales.

Esta ayuda secreta, que también incluye una asistencia sustancial del espionaje electrónico de la Agencia de Seguridad Nacional, está financiada a través de una multimillonaria partida secreta del presupuesto. No forma parte del paquete público de 9 mil millones de dólares de ayuda militar que le proporciona Estados Unidos, llamado Plan Colombia, y que empezó en el año 2000.

Este programa de la CIA, que fue dado a conocer anteriormente, fue autorizado por el presidente George W. Bush a principios del año 2000 y ha continuado en la administración del presidente Obama, de acuerdo con funcionarios militares, de inteligencia y diplomáticos de Estados Unidos. La mayoría de los que fueron entrevistados habló de manera anónima debido a que el programa está clasificado y sigue vigente.

El programa encubierto en Colombia proporciona dos servicios esenciales para la batalla que libra el país en contra de la FARC y un grupo más pequeño de insurgentes, el Ejército de Liberación Nacional, ELN: una inteligencia en tiempo real a partir de 2006, que le permite a las fuerzas colombianas perseguir a líderes de las FARC, es una herramienta particularmente efectiva que ha permitido ejecutarlos.

Esa arma es un equipo de guía GPS con valor de 30 mil dólares que transforma una bomba de gravedad de 500 libras en una bomba inteligente altamente certera. Las bombas inteligentes, también llamadas municiones de precisión guiada o PGM por sus siglas en inglés, son capaces de matar a una persona en una selva con triple follaje si su ubicación exacta puede ser determinada y sus geo-coordinadas son programadas en el pequeño cerebro de la computadora de la bomba.

En marzo de 2008, de acuerdo con nueve funcionarios de Estados Unidos y Colombia, la Fuerza Aérea Colombiana, con aprobación tácita de Estados Unidos, lanzó unas bombas inteligentes de fabricación estadounidense en la frontera con Ecuador para matar a un importante líder de las FARC, Raúl Reyes. La participación indirecta de Estados Unidos en ese ataque no había sido dada a conocer.

Las acciones encubiertas en Colombia son una serie de iniciativas de inteligencia acentuada llevadas a cabo desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, las cuales no se habían dado a conocer al público. La mayoría de los demás programas, pequeños pero crecientes, están ubicados en países en donde violentos cárteles de la droga han provocado inestabilidad.

Esta lista está encabezada por México, en donde la ayuda de la inteligencia de Estados Unidos es mayor que en cualquier otro lugar además de Afganistán, según reportó The Washington Post en abril.  También incluye a Centroamérica y el Oeste de África, en donde las rutas de contrabando se han movido como respuesta a la presión que ha ejercido Estados Unidos contra los cárteles de todas partes.

Cuando le pidieron que comentara sobre la inteligencia que le proporciona Estados Unidos, el presidente Juan Manuel Santos le comentó a The Post durante un viaje reciente a Washington que no desea hablar sobre ese tema en detalle, debido a la sensibilidad del mismo. “Ha sido muy útil”, dijo.  “Parte de la experiencia y eficiencia de nuestros operativos y nuestras operaciones especiales han sido producto de un mejor entrenamiento y conocimiento que hemos adquirido de muchos países, entre ellos Estados Unidos”.

Un portavoz de la CIA rechazó comentar sobre este tema.

Durante un año, Colombia y las FARC han llevado a cabo negociaciones de paz en La Habana. Hasta ahora, han acordado algunos esbozos en cuanto al proceso político una vez que termine la guerra.  Ambas partes se encuentran discutiendo actualmente una nueva solución para luchar contra el narcotráfico. (The Washington Post)

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here