Diez años del regreso de la Fórmula 1, pasión, historia y orgullo mexicano en pista.

TOMADO DEL TABASCO HOY
En 2015, tras más de dos décadas de silencio, los motores de la Fórmula 1 volvieron a estremecer al Autódromo Hermanos Rodríguez.
México recuperó su lugar en el calendario mundial y con ello reavivó una pasión dormida que el tiempo jamás apagó.
El regreso fue más que un evento deportivo: fue el renacer de una tradición que mezcla la emoción, la identidad cultural y el orgullo nacional.
En sus primeras ediciones, el Gran Premio de México fue aclamado por su organización impecable, su atmósfera de fiesta y el entusiasmo inigualable de su público, considerado el más entregado de todo el circuito.
Lo que inició como una apuesta por reposicionar a la Ciudad de México en el mapa del automovilismo se transformó en una experiencia que cada año une a millones de aficionados bajo un mismo rugido, el del corazón tricolor vibrando al ritmo de los monoplazas.
Historia sobre asfalto
La historia de México con la Fórmula 1 es tan profunda como su afición por la velocidad.
Todo comenzó en 1962, cuando el entonces circuito de la Magdalena Mixhuca acogió su primera carrera y marcó el inicio de una conexión que perdura hasta hoy.
Años después, el trazado fue renombrado en honor a los hermanos Ricardo y Pedro Rodríguez, símbolos de talento, riesgo y pasión mexicana sobre ruedas.
Desde entonces, el Autódromo Hermanos Rodríguez ha sido escenario de tres etapas gloriosas del Gran Premio: la primera de 1963 a 1970, la segunda de 1986 a 1992 y la actual, iniciada en 2015, que representa la era moderna del automovilismo nacional.
Cada periodo dejó huellas imborrables, desde las batallas de Clark y Hill hasta el dominio de Verstappen, pero todos comparten el mismo espíritu, un México que vive la Fórmula 1 no solo como deporte, sino como parte de su historia, su cultura y su identidad.
- 10 años han pasado desde el regreso del GP a México
- 62 fotografías componen la exposición en Chapultepec
- 2.2 kilómetros sobre el nivel del mar está el Autódromo
- 370,000 asistentes en promedio cada edición del GP
- 5 victorias tiene Max Verstappen en México
- 2015 marcó el regreso oficial al calendario.
- 3 veces fue reconocido el GP como “Mejor Evento del Año”
- 23 años pasaron entre 1992 y el regreso en 2015
- 17 días faltan para el GP 2025
- 16 curvas integran su trazado actual
- 14 campeones del mundo han corrido en el Autódromo
- 2021, el primer podio mexicano en casa
Leyendas en México
El asfalto capitalino ha visto desfilar a leyendas que marcaron época: Jim Clark, Nigel Mansell, Ayrton Senna, Alain Prost, Lewis Hamilton y Max Verstappen.
Cada generación dejó su huella en una pista exigente y de alma latina, las historias de grandes duelos, adelantamientos imposibles y giros históricos se mezclan con el rugido del público que siempre ha sabido celebrar la velocidad con identidad mexicana.
Las fotografías de la exposición actual son testimonio de esas jornadas que aún vibran en la memoria de los fanáticos.
Checo Pérez, el sueño tricolor
Sergio “Checo” Pérez es el rostro contemporáneo del automovilismo mexicano. Desde su primer podio en casa en 2021, ha hecho historia como el primer piloto nacional en subir al podio en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
Su papel en Red Bull ha impulsado una ola de orgullo colectivo que trasciende fronteras, con cada curva, Checo no solo representa al talento nacional, sino también la perseverancia de un país que volvió a creer en sus pilotos y en su lugar dentro del máximo circuito mundial.
Red Bull: el dominio de una era
Desde 2017, el equipo Red Bull ha sido el gran dominador en la Ciudad de México, con Max Verstappen al frente, ha conquistado cinco victorias en seis años, cimentando una hegemonía que combina velocidad, estrategia y precisión milimétrica.
Las celebraciones en el podio mexicano han sido muestra de respeto y conexión con la afición local.
En 2024, Ferrari rompió la racha, pero el legado de Red Bull y Checo sigue como el binomio más exitoso y simbólico de la década en suelo azteca.
Un año sin mexicanos
Hubo tiempos en los que México no contó con representantes en la parrilla, tras la era de los hermanos Rodríguez, pasaron 16 años hasta la llegada de Héctor Rebaque, y luego otros tantos antes de Checo Pérez.
Esos vacíos marcaron la espera de una nueva generación, hoy, el reto es mantener viva la presencia mexicana en la élite, inspirando a nuevos talentos que surgen en categorías menores.
La meta: no volver a pasar un solo campeonato sin el verde, blanco y rojo en la pista.
El Autódromo Hermanos Rodríguez
Inaugurado oficialmente en 1962, el Autódromo Hermanos Rodríguez es mucho más que una pista: es un ícono deportivo y cultural.
Su legendaria curva Peraltada, su altitud de más de 2,200 metros y su ambiente único lo distinguen del resto del calendario mundial.
En cada edición, se transforma en un mosaico de color y energía, donde la afición mexicana convierte el Gran Premio en una verdadera F1ESTA reconocida globalmente por su atmósfera incomparable.
Una exposición que velocidad
La exposición fotográfica “10 años de la F1 en México”, instalada en la Galería Abierta Gandhi, rinde homenaje a una década de adrenalina.
Con 62 imágenes de gran formato, captura instantes de gloria, emoción y público desbordante.
La muestra, abierta hasta el 26 de octubre, combina arte y automovilismo en un espacio icónico de la Ciudad de México.
Es un viaje visual que permite revivir la historia reciente de un evento que transformó el calendario deportivo nacional y la imagen del país ante el mundo.
México: capital mundial de la emoción
El Gran Premio de la Ciudad de México no solo es el evento deportivo más importante del país, sino también una experiencia colectiva que mezcla tecnología, cultura y fiesta.
Con más de 370 mil asistentes cada año, ha roto récords de audiencia y ha posicionado a la capital como referente mundial del turismo deportivo.
Una década después, la Fórmula 1 sigue siendo un espejo de lo que México puede lograr: pasión, organización y grandeza, girando a toda velocidad hacia el futuro.


















