LAS CHOAPOLITICAS.

0
649

JUAN MANUEL JIMÉNEZ GARCÍA.

5 DE JUNIO.

Parafraseando aquella inolvidable frase que hicieron suya millones de estudiantes en el país durante la década de los años 60s y principios de los 7os, y guardando todo proporción el 5 de junio no se olvida en Veracruz, fecha que para muchos fue un parteaguas para otros una verdadera pesadilla.

Quiero confesar que estoy sorprendido, anonadado, perplejo (no confundir con pendejo por favor), en shock porque a pesar de los pronósticos que teníamos sobre el triunfo de MORENA y la alianza PAN-PRD nunca imaginamos que se diera en estas condiciones tan marcadas y con una diferencia que en algunas casillas llegó estar al tres por uno.

Desde luego que el abstencionismo sigue siendo el dolor de cabeza para las instituciones encargadas de realizar los comicios, porque a pesar de tantas campañas para invitar a la población que acuda a las urnas no lo ha logrado y esto ha ocasionado que los gobernantes sean elegido con el apenas el 60 por ciento de los que tienen el derecho de sufragar.

Pero este es un punto aparte que en otro espacio estaremos analizando sus causas y efectos en la incipiente democracia mexicana.

Pero que paso el 5 de junio en Veracruz, todavía no entendemos exactamente qué ocurrió quizás estábamos resignados a que la voluntad del pueblo ejercida en las urnas no fueran respetadas como en ocasiones anteriores, estábamos resignados a que la maquinaria del partido oficial de nueva cuenta entrara en acción  como siempre ensuciara las elecciones.

Pero ahora no lo lograron por que la votación fue contundente y no había forma de realizar fraude como están acostumbrados, los ciudadanos al emitir su voto por un partido en particular (MORENA) no le dieron margen de maniobra a los operadores para hacer su cochinero, no hubo chance de la compra de votos, ni del llenado de urnas.

El pueblo no dio oportunidad que se repitiera la misma historia desde hace más de 80 años, demostró que su voto pesa más que una protesta callejera, que las denuncias a través de las redes sociales, que las pláticas y los análisis en los cafés no sirven de nada sino expresas tu sentir por medio del sufragio que todos los mexicanos en edad de votar tenemos.

Desde luego que hubo voto de castigo al partido oficial (PRI) y las razones son muchas que no alcanzaría el espacio en este medio para enumerar, era de esperarse, pero lo que más sorprende fue la resistencia del ciudadano de caer ante los encantos que mostraron los operadores para que votaran por esas siglas.

Por eso mi sorpresa de que a pesar que les bajaron la luna y las estrellas no cedieron y le propinaron una histórica derrota al priismo veracruzano que pasara muchos para que puedan reponerse y de nuevo estar en las preferencias del electorado para las próximas elecciones.

El fenómeno que se vivió el pasado 5 de junio es complejo ya que para que sus propios miembros votaran en contra del PRI, quiere decir que la situación en Veracruz ya era insoportable y que ya no se podía aguantar más de la cuenta y por eso la saña y el coraje en las urnas por parte de miles de jarochos en contra del sistema.

Es el colmo como todavía algunos priistas pregunta porque perdieron, sobre todo porque nunca hubo un auto análisis de la situación del estado y del municipio, no se percataron que a gritos se pedía que metieran a la cárcel al culpable de los males del estado pero nunca hicieron caso y les valió madres lo que pensaba los veracruzanos.

No escucharon el clamor de miles de enfermos que no encontraron un servicio médico de calidad y muchos menos medicamentos para sobrellevar su mal, o la angustia de cientos de pensionados que fueron olvidados a su suerte al quitarle con el único dinero que cuentan para pasar sus últimos días con decoro sobre esta tierra.

O de los estudiantes que ya no contaban con recursos para investigación porque el presupuesto de sus instituciones educativas fueron ocupadas en otros rubros que no fue la educación, desde luego que no vieron o no quisieron ver la sangre de jóvenes asesinados y desaparecidos a lo largo y ancho del estado y que hasta el momento sus familias siguen buscándolos.

Extraordinarias estas elecciones porque demostramos el poder de nuestros votos y que servirán para que en futuras elecciones los partidos escogen de manera minuciosa a sus candidatos, pero no solo eso sino que los gobiernos tendrán el cuidado de ejercer una administración de manera honesta sino corren el riesgo de ser castigados en las urnas como sucedió el domingo pasado.

Para terminar con este tema reconocer la actitud de Héctor Yunes Landa al salir y declarar que el voto no le favorecía y que ayudaría al gobierno elegido por los veracruzanos a hacer un gobierno en beneficio de toda la gente, que sería una oposición responsable pensando siempre en lo que mejor le convienen al estado.

LA SECCIÓN 26.

Al escribir siempre de la sección 26 amigos petroleros han externado su molestia por los comentarios, pero lo que escribimos aquí no es en contra de los verdaderos petroleros que todos los días salen a trabajar orgullosos de pertenecer a esta empresa y que gracias a ellos la paraestatal ocupa un lugar importante en las empresas a nivel mundial.

Lo que queremos plasmar es en las equivocaciones de sus líderes que se han dado en los últimos años en detrimento de la clase trabajadora, líderes que no han defendido los derechos de sus agremiados por quedar bien con su patrón Carlos Romero Deschamps, y para muestra el líder de la sección 26 Carlos Jiménez Hernández .

El ultimo chistecito de este pseudolider es haber amenazado a todos los que pertenecen a la sección 26 de votar por determinado partido, de no hacerlo se haría acreedor a sanciones administrativas e incluso hasta el despido, pero esto no lo digo yo sino sus propios agremiados que denuncian estas anomalías.

Pero porque toco el tema de la sección 26…bueno lo que está pasando en el sindicato es el mismo síntoma que sufrió la administración del gobierno de Veracruz, es decir si no ponen sus barbas a remojar le puede pasar lo que le sucedió al PRI el 5 de junio.

Carlos Jiménez Hernández ya es repudiado por la mayoría de los que pertenecen a la sección 26 por más que él se autonombre el líder moral de sus trabajadores, se perdió la química, ya no existe relación alguna y el único acercamiento se da cuando les exige cuotas sindicales o que actúen como carne de cañón como ha sucedido en varios eventos.

Otro error es obligar a que los agremiados voten por un candidato o partido, les corta el derecho que tiene todo ciudadano de ejercer el sufragio de manera libre y secreto, bueno para que me entienda el líder de la sección 26 está haciendo política de hace 30 años, esa que ya no da resultado y sino que le pregunte al PRI.

Por cierto uno de los perdedores del 5 de junio fue Carlos Jiménez Hernández y sino al tiempo…

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here