Milwaukee volvió a dominar a los Cachorros y están a una victoria de eliminar a Chicago.

Los Cerveceros, con pocos abridores disponibles al final de la temporada pero con mucha inteligencia y creatividad para evitar carreras, pasaron semanas armando un plan de pitcheo para el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Nacional.
Cuatro bateadores después de iniciado el encuentro, ese plan parecía desmoronarse, pero aun así ganaron, 7-3 sobre Cachorros, en duelo de poder ofensivo en el American Family Field.
Ganaron porque un equipo que no suele conectar muchos jonrones los pegó en momentos clave, y porque un novato de rectas fulminantes que había perdido el control al final de la temporada regular ofreció el tramo más crucial de outs en su debut de postemporada.
Respaldo ofensivo
Seguramente hay lecciones sobre la imprevisibilidad de octubre en Grandes Ligas. Lo mejor será dejar que se disipe el humo del sistema de pirotecnia del estadio antes de intentar descifrarlas.
Andrew Vaughn respondió al jonrón de tres carreras de Seiya Suzuki en el primer inning ante el abridor de los Cerveceros, Aaron Ashby, con un tablazo de tres carreras propio.
El venezolano William Contreras rompió el empate con un cuadrangular en solitario en el tercer inning, y su compatriota Jackson Chourio puso el signo de exclamación con un bambinazo de tres rayas en el cuarto, respaldando la impresionante labor de relevo intermedio de Jacob Misiorowski y colocando a Milwaukee en posición dominante con ventaja de 2-0 en esta serie al mejor de cinco juegos.


















