Xalapa, Ver., 03 de septiembre de 2014

Lo que promovemos es que la actividad no acabe en un taller de una hora, sino que continúe con la familia, que involucren a todos sus miembros para poder seguir creando más personajes con elementos muy sencillos, así resumió su experiencia el titiritero Rubén Reyes, quien impartió el Taller de Construcción de Títeres, con la actriz Luisa Aguilar, en el marco del segundo Festival de Títeres Sergio Peregrina Corona.
Se llevó a cabo en El Telón, Sala de Artes, ubicado en la calle Diego Leño número 28, en el Centro Histórico de Xalapa, y marcó el inicio de este evento, que el Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) realizan de manera paralela en el puerto de Veracruz. El curso se ha llevado a cabo, desde su inicio, en varias sesiones de 09:00 a 12:00 horas, registrando una asistencia de casi 200 niños en apenas dos días.
Los talleristas guiaron a los menores de manera lúdica y divertida en el manejo de los materiales, que más tarde se vieron convertidos en personajes que surgieron de la imaginación y habilidad de los pequeños asistentes. En todo momento llenaron el espacio con risas y charlas animadas, mientras seguían las instrucciones elementales de armado, como la confección de una cabellera de estambre, la inserción de una paleta de madera en una esfera de unicel que ha de ser la cabeza, hasta el libre diseño de los atuendos de los títeres.
Con estos sencillos elementos, fáciles de adquirir, los niños viven una experiencia única en la que de manera colectiva aprenden a realizar un títere, el cual se llevan a casa al final. Esto es apenas el comienzo, pues aunque “se disfruta mucho su construcción, éste es el elemento para ver qué voz le ponemos, cómo se puede mover en función del carácter que le queremos dar, aunque generalmente, el títere te pide todo una vez construido”, dijo la actriz y narradora Luisa Aguilar, originaria de Asturias, España.
Iniciada como actriz desde muy joven en Kamante Teatro, compañía española especializada en teatro para niños y niñas, Aguilar empezó a involucrarse tanto en la actuación como en la dramaturgia de los espectáculos. En 2006 recibió el Premio Asturias de las Artes Escénicas al Mejor Texto, por ¡Que viene el lobo!, con la que Kamante obtuvo el Premio al Mejor Espectáculo en la Feria Europea de Teatro para Niños y Niñas (Feten) 2007.
La escritora comentó que “el hecho de actuar para los niños te hace empezar a conocerlos muy bien y a querer contarles cosas. Eso fue lo que me motivó a escribir teatro para ellos y álbum ilustrado”. Hubo un punto, dijo, en el que “además de ser actriz, encontré el mundo de los títeres y ya no me pude salir de ahí. En mi caso, trabajo sobre todo el teatro-objeto y es lo que me apasiona. Digamos que sigo sumando cosas: no dejo de ser actriz, pero ya soy titiritera para toda la vida”.
Como parte del anecdotario al final del taller, Rubén Reyes relató que los niños “no sólo construyeron títeres, sino que algunos de ellos incluso construyeron producción para sus personajes, lo que demostró su fascinación por todo, desde el material, los colores y las texturas, fue tal la experiencia que decidieron crear camas, roperos, casas; vieron más allá del mismo personaje.
El hecho de que se realicen este tipo de actividades les abre el panorama para que con cualquier tipo de material que encuentren en casa, ellos puedan crear múltiples personajes. Me voy contento con que ellos van despiertos ante esas posibilidades”, agregó Reyes, egresado de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana (UV), y quien tiene más de una década como titiritero.

















